Tanto los formadores nuevos como los experimentados se benefician al aplicar estos 12 hábitos para la impartición exitosa de la formación:

  1. Prepararse para la impartición de la formación 

Recuerde que una preparación deficiente es la causa fundamental de casi todo lo que puede salir mal en una sesión formativa. Use la siguiente lista de preparación para lograr que su sesión formativa cumpla sus expectativas:

  • Prepare su ambiente de formación. Determine cuál es la mejor distribución, evite distracciones, garantice la accesibilidad, aborde la iluminación y averigüe cómo controlar la temperatura.
  • Infórmese de a quién llamar en caso de emergencia.
  • Prepare su equipo y materiales visuales. Configure su equipo el día anterior al evento, verifique por anticipado los elementos visuales y practique con ellos, aprenda cómo usar el equipo y infórmese de algunos trucos para resolver problemas.
  • Prepare a los participantes enviándoles un programa y/o una lista y proporcionando a los jefes consejos, de manera que puedan ayudar a prepararse a los participantes.
  • Prepárese usted mismo practicando detalladamente la presentación, identificando detalles logísticos, familiarizándose con el aula, anticipando preguntas, identificando preguntas para plantear y tomando notas sobre la planificación, las actividades y las indicaciones para usted mismo.
  • Prepárese física y mentalmente: duerma bien, aprenda técnicas de relajación, evite alimentos que pudieran alterar negativamente su desempeño y prepare un discurso motivador para antes de la sesión.
  1. Alinear las soluciones con los objetivos y necesidades

La formación no siempre está perfectamente definida. El hecho de que alguien haya afirmado que es necesaria la formación no quiere decir que sea cierto. Existen otras soluciones para satisfacer las necesidades de los participantes. Las siguientes actividades le ayudarán a asegurarse de que sus soluciones estén alineadas con las necesidades:

  • Realice un análisis de necesidades para determinar si existe un requerimiento de formación y, de ser así, cuál debe ser el contenido y el alcance específico.
  • Determine las causas fundamentales del desempeño deficiente y considere soluciones de aprendizaje alternativas para resolverlas.
  • Hable con los participantes antes de una sesión formativa para identificar sus necesidades y para hacerlas coincidir con los objetivos de la sesión.
  • Incorpore una actividad inicial que le ayude a obtener información acerca del grupo preguntándole sobre de sus expectativas, necesidades y preocupaciones.
  1. Establecer eficazmente los objetivos

Los objetivos especifican el desempeño (conocimientos o habilidades) que se desea una vez que se ha completado la formación. Por lo tanto, asegúrese de que los participantes conozcan los objetivos y qué es lo que se espera de ellos. Use el siguiente proceso de tres pasos:

  1. Antes de la acción formativa, comparta los objetivos con los participantes para que puedan preparar sus preguntas.
  2. Presente los objetivos al inicio de la sesión formativa. Responda sus preguntas para garantizar su comprensión. Pregunte si esto es lo que esperaban los participantes o si se omitieron algunos objetivos.
  3. Revise los objetivos durante la sesión y al final de la misma para asegurarse de que se han cumplido.
  4. Usar diferentes metodologías de aprendizaje

La variedad hace que la formación sea interesante. Evite caer en la rutina de hacer las mismas cosas una y otra vez. Oblíguese a intentar algo nuevo. Esto le mantendrá atento e inspirado a usted y a los participantes.

  • Incluya un nuevo método instructivo cada vez que imparta formación (para obtener más información sobre el tema vea los cuadros Métodos instructivos y Considere otros métodos).
  • Lleve a un orador invitado para darse un descanso y proporcionar una nueva perspectiva a los participantes.
  • Observe a otro formador que imparta la misma sesión formativa o una similar. Pruebe las nuevas técnicas que observe.
  • Revise los libros de actividades listados en la sección de recursos e incorpore algunas ideas.
  1. Facilitar el aprendizaje

Las clases magistrales son necesarias cuando deben impartirse textualmente reglas o leyes, o cuando la seguridad es un tema importante. Sin embargo, en la mayoría de los casos, facilitar actividades experienciales y discusiones mejora el aprendizaje. Practique la facilitación del aprendizaje:

  • Cree debate entre usted y el participante, así como entre los participantes.
  • Diseñe actividades experienciales de aprendizaje para que los participantes descubran por sí mismos el contenido.
  • Comparta experiencias personales para crear compenetración.
  • Dé oportunidades para que los participantes evalúen su propio aprendizaje.
  1. Alentar la participación y fomentar la motivación

Genere una participación activa y amplia para mejorar el aprendizaje. Cuando muestra su interés hacia los demás y hacia sus ideas, usted crea un ambiente de aprendizaje motivador.

  • Use grupos pequeños para superar cualquier reticencia a compartir ideas o preocupaciones.
  • Utilice los nombres de los participantes con tanta frecuencia como le sea posible.
  • Use un lenguaje corporal que aliente la participación: asienta con la cabeza, sonría y mantenga el contacto visual.
  • Equilibre la participación animando a los participantes más silenciosos, pero sin hacer callar a los más locuaces.
  • Refuerce las respuestas correctas, pero sin negar las incorrectas. Permita que los participantes presenten sus problemas, pero sin salirse del tema.
  • Incremente la participación aumentando metódicamente las expectativas. Al inicio, pida que los participantes levanten la mano, pida voluntarios, use la participación por turnos, llame a personas específicas, aliente a las personas a trabajar en grupos pequeños y, finalmente, pida a personas concretas que actúen como portavoces de los grupos.
  • Aplique técnicas para hacer que los participantes se abran.
  1. Tener credibilidad

Los formadores profesionales comienzan a trabajar su credibilidad desde la presentación. Así como usted desea conocer a los participantes, ellos querrán saber algo acerca de usted.

  • Explique algo acerca de usted durante las presentaciones.
  • La credibilidad no significa que usted sea un sabelotodo. Si no conoce la respuesta, dígalo y ofrézcase para conseguir la información.
  • La credibilidad no es sólo lo que usted sabe. También es cuán fiable y amable es usted. Dé seguimiento inmediato a todas las peticiones.
  • No critique a los demás ni dentro ni fuera de la sesión.
  1. Gestionar el ambiente de aprendizaje

Un formador profesional es experto en gestionar el ambiente formativo para favorecer el aprendizaje de todos los participantes. Haga esto de las siguientes maneras:

  • Use excelentes habilidades de comunicación, escuche correctamente, acepte las aportaciones, proyecte asertividad, haga preguntas, anime a los participantes a hacer preguntas y quédese en silencio cuando resulte adecuado.
  • Use el sentido del humor, la paciencia, la apertura, la confianza y la sinceridad.
  • Mantenga contacto visual constante, muestre señales no verbales afirmativas y permanezca comprometido.
  • Equilibre la participación, mantenga el flujo de interacción, desarrolle directrices y cree un ambiente acogedor.
  • Aborde los problemas en el aula o en una situación de e-learning tan pronto como surjan.
  • Esté preparado para manejar las conductas disruptivas cuando se presenten.
  1. Dar feedback constructivo

Los formadores competentes dan feedback a los participantes. Es fácil dar feedback a los participantes cuando lo están haciendo bien, pero es más difícil de proporcionar cuando no es así.

  • Esté atento cuando los participantes “lo hagan bien”. Refuerce esta conducta cuando tengan éxito. Además, proporcione feedback por contribuir a la participación, así como por ofrecerse voluntario.
  • Proporcione un feedback honesto con relación al progreso.
  • Genere un clima en el que los participantes se sientan libres para darse feedback mutuamente con respecto a sus conductas. Esto permitirá fomentar la confianza, recompensar las conductas adecuadas e ignorar las inadecuadas.
  • feedback correctivo en privado, usando ejemplos específicos y ofreciendo oportunidades de demostrar conductas o conocimientos correctos.
  • Maneje con delicadeza las respuestas incorrectas para proteger el clima de participación, pero asegúrese de hacer la corrección. Puede decir algo como, “Veamos lo que los demás tienen que decir”, o “Esa es una forma de verlo, pero déjeme añadir algo que quizás no expresé claramente”.
  1. Crear un clima de aprendizaje positivo

Para que los participantes puedan asimilar fácilmente el conocimiento y aprendan nuevas habilidades es muy importante un clima de aprendizaje positivo. Esté atento a las necesidades especiales de cada participante y asegúrese de que el clima apoya y conduce al aprendizaje.

Dése tiempo para aprender y utilizar los nombres de los participantes. Comience por obtener la lista de participantes antes de la sesión formativa, obtenga una panorámica de la combinación de participantes y observe cualquier nombre que pueda ser difícil de pronunciar. Use tarjetas con sus nombres como recordatorios; utilice los nombres de los participantes para dirigirse a ellos y memorice sus nombres en actividades de pequeños grupos.

  • Conozca a los participantes desde el inicio de la sesión. Comience con las presentaciones y continúe conociéndolos durante la sesión.
  • Para crear un clima de aprendizaje positivo, deje que los participantes sepan quién es usted, personal y profesionalmente. Dedique tiempo en los descansos para conocer a los participantes y permitir que ellos conozcan algo de usted.
  • Anime a los participantes a hacer preguntas. Deténgase en cada bloque de la sesión y solicite a los participantes si desean hacer alguna pregunta. Observe el lenguaje corporal que pueda indicar que las personas tienen alguna duda, e invítelas a preguntar. Asigne un tiempo para que los participantes hagan preguntas en privado, favorecerá así a aquellas personas que son demasiado tímidas para preguntar delante del resto del grupo.
  • Equilibre la participación.
  1. Garantizar resultados de aprendizaje

Un formador experto es aquél que reconoce la importancia de que se produzca el aprendizaje y que éste se transfiera de la sesión formativa al lugar de trabajo. Un formador reconoce los posibles obstáculos que impiden garantizar resultados y los aborda desde el inicio del proceso.

  • Forme un equipo compuesto por los participantes, sus jefes y usted para asegurarse de que el aprendizaje y las habilidades se transfieran de la formación al lugar de trabajo.
  • Las estrategias previas a la formación comprenden: dar coaching al equipo directivo, informar a la gerencia acerca de su función para asegurar que el aprendizaje se produzca y proporcionar proyectos previos a la formación.
  • Obtenga un compromiso de acción hacia el final de la sesión. Pregunte a los participantes qué es lo que implementarán cuando regresen al lugar de trabajo, o qué cambiarán como resultado de lo que han aprendido.
  • Asegure la transferencia del aprendizaje haciendo que los participantes formen parejas con un “colega”. Los colegas se apoyarán entre sí una vez que haya terminado la sesión.
  • Haga que los participantes escriban recordatorios dirigidos a ellos mismos en los que se comprometan a realizar acciones y cambios. Deberán colocar cada uno en un sobre, dirigirlo a ellos mismos y cerrarlo. Usted puede enviárselos dentro de un mes para que haga memoria de sus compromisos.
  • Las estrategias posteriores a la formación pueden incluir cartas de seguimiento, mensajes de correo electrónico o llamadas telefónicas por parte del formador; grupos de apoyo; mentores (participantes de acciones formativas anteriores), apoyo o coaching por parte de la dirección o herramientas para el trabajo.
  1. Evaluar las soluciones

La evaluación es el punto en el que los formadores demuestran su valor como socios de negocios de sus organizaciones. Todas las sesiones formativas basadas en un modelo de diseño instructivo incluirán un elemento de evaluación. Usted puede evaluar cualquiera de los cuatro niveles de evaluación de Kirkpatrick, o todos ellos.

Para determinar qué nivel de evaluación ha de usar, decida cómo se utilizará la información de la evaluación, qué cambios podrían producirse como resultado de las evaluaciones, qué es lo que desean evaluar las partes implicadas y qué recursos se requerirán para la evaluación. Use la información de la evaluación para realizar mejoras en diversos aspectos de la sesión formativa. Comparta los resultados de la evaluación con las personas que solicitaron la formación y con el equipo directivo.