Seguro que ha oído muchas veces hablar de la importancia que tiene para la formación contar con el apoyo de la dirección de la empresa. Pero, ¿sabe cómo conseguirlo? Estas son algunas ideas:

Implique a los que toman decisiones

A las personas nos gusta ser partícipes de las cosas. Nos gusta tomar parte en los acontecimientos cuando suceden, no simplemente enterarnos de ellos cuando ya han sucedido. Se trata de conseguir la participación de la alta dirección, no sólo el apoyo.

Esto quiere decir que hay que implicar a la dirección desde el principio. Solicíteles que ayuden a identificar los problemas de rendimiento a los que hay que prestar atención para hacer avanzar la organización. Haga que envíen cartas de bienvenida a los estudiantes, subrayando por qué el curso y quienes lo realizan son importantes para la organización. Pida a la alta dirección que dé la bienvenida durante la apertura oficial del curso, en persona o en vídeo.

Relacione los objetivos con la estrategia

¿Su empresa tiene un plan estratégico? ¿Lo conoce? ¿Sus formadores están empleando su experiencia como facilitadores de procesos para ayudar en el desarrollo del plan estratégico? El apoyo de los directivos a la formación aumenta cuando perciben que ésta cubre lagunas en las habilidades y conocimientos de sus empleados, y ayuda a la organización a alcanzar sus objetivos estratégicos.

ALT-PAA342000024skd234255sdcALT-PAA342000024BA00004

Clasifique las necesidades según su prioridad. Verifique su importancia

A menudo se encontrará con más necesidades que cubrir que no con los recursos indispensables para cubrirlas. Ello se refiere tanto al número de cursos que puede desarrollar e impartir, como a la profundidad y amplitud con que se pueden desarrollar los conocimientos y habilidades en cualquier curso individual.

Para establecer prioridades y asegurarse de que los cursos son los apropiados, consulte con los superiores de los futuros participantes. Pregunte a quienes autorizan la financiación. Pregunte a los participantes. El hecho de implicar a los superiores en esta fase, aumenta las posibilidades de que apoyen la implicación de sus equipos en el proceso de aprendizaje.

Evalúe todo

Invierta tiempo en pensar en aquello que realmente tiene un impacto positivo en el desempeño de la tarea:

  • Los contenidos de la formación, ¿son de utilidad en el puesto de trabajo?
  • ¿Fue eficaz la preparación dio a los jefes para que ellos informaran a los participantes antes de empezar el curso?
  • ¿Cómo prepararon los jefes a los participantes antes del curso?
  • ¿Se solicitó a los participantes que hicieran algún trabajo antes de asistir al curso?
  • ¿Recibieron los participantes suficiente apoyo para realizar este trabajo previo?
  • El entorno del aprendizaje, ¿hasta qué punto apoyó el aprendizaje?
  • La metodología empleada en el curso ¿fue eficaz?
  • Los contenidos y recursos materiales ¿fueron útiles para mejorar el rendimiento de los participantes?
  • ¿Cómo fue el nivel de participación de los participantes?
  • ¿Hubo colaboración entre los participantes?
  • Respecto a los cuestionarios de evaluación, ¿se repartieron con suficiente tiempo para que los participantes pudieran proporcionar una evaluación detallada del contenido, el entorno, el formador, sobre sí mismos y sobre los otros participantes?

Podría proporcionarle una docena más de preguntas, pero creo que con estas se puede hacer una idea. Evalúelo todo.

El objetivo de evaluar es mejorar los resultados, no buscar culpables. Tenga esto presente cuando se plantee este tipo de preguntas.

Cree un comité consultivo interno

Todas las organizaciones tienen dos tipos de poderes e influencias: los formales y los informales. El poder formal viene de la posición. El poder informal viene del carácter de la persona que lo posee. Incluya personas que ostenten ambos tipos de poder a su comité, o se arriesgará a interponer obstáculos a su propio éxito.

Hay una serie de razones para crear un comité consultivo. Dado el propósito de este artículo me centraré en la de conseguir el apoyo de la dirección. Reunir un grupo de personas con credibilidad en la organización y con distintos niveles de influencia es una manera de hacerlo. Estas personas deberían ser capaces de proporcionar información importante sobre necesidades formativas de los participantes y sobre contenidos de los cursos. Ello eleva el valor y credibilidad de su formación y aumenta el apoyo al curso tanto entre la dirección como entre los participantes.

Comparta sus éxitos

A medida que las personas vayan participando en la formación, publique los resultados obtenidos. Ello incluye el feedback a final del curso, la opinión de los participantes, anécdotas sobre cómo están aplicando lo aprendido en el puesto de trabajo e informes sobre la utilidad de los nuevos conocimientos o habilidades.

Esto hace que los mandos sean más conscientes de los beneficios directos de sus cursos, les da una idea clara sobre qué formación se está impartiendo y les ayuda a seleccionar las personas más adecuadas para participar en las siguientes ediciones del curso.