Numerosos investigadores han estudiado la forma en que las personan reúnen, interpretan y aplican la información de la mejor manera. Han determinado que las personas generalmente se dividen en una de tres categorías de modalidad (estilo) de aprendizaje. De acuerdo con estudios realizados entre miles de estudiantes, en promedio:

  • 37% eran principalmente participantes kinestésicos-táctiles
  • 34% eran principalmente participantes
  • 29% eran principalmente participantes

En otras investigaciones realizadas se ha descubierto que, conforme las personas envejecen, la preferencia visual se convierte en el estilo predominante. learn

En pocas palabras, las modalidades o estilos de aprendizaje son enfoques distintos que las personas usan para aprender. Es importante que usted reconozca su propio estilo predominante, y que pueda reconocer el de otras personas. Ello se debe a que si usted no es consciente de sus preferencias, podría inconscientemente diseñar y transmitir información en el formato con el que usted se siente más cómodo. En tales casos, es posible que pase por alto las necesidades de aprendizaje de una parte delos participantes y que, en última instancia, provoque una falla en el ciclo de aprendizaje de sus participantes. El hecho de conocer los estilos de aprendizaje de sus participantes le ayuda a determinar los tipos de ejercicios y actividades que serán más eficaces para mejorar su aprendizaje.

Participantes kinestésicos-táctiles

Estos participantes aprenden mejor al participar activamente a través del movimiento y de la experiencia real, en comparación con los enfoques más pasivos.

También conocidos como participantes hápticos, estas personas necesitan participar activamente. Diseñe un contenido de programa impartido a través del movimiento y actividades, en lugar de la escucha inactiva o las prácticas sedentarias que son típicas en muchos entornos de aprendizaje. Haga que los participantes se levanten y se trasladen físicamente a otras ubicaciones en distintos puntos para participar en juegos, diálogos en equipo, demostraciones, simulaciones o actividades energizantes. Fomente el role playing u otras actividades similares en las que los participantes deban manipular cosas, interactuar o moverse. Siempre que sea posible, tenga a mano artículos verdaderos que los participantes puedan tocar o explorar. Cuando no disponga de artículos reales, trate de usar maquetas, simuladores u otros sustitutos de la realidad.

Participantes visuales

Estos participantes aprenden mejor al mirar, ver elementos o imágenes, o al leer materiales impresos.

Cree programas de formación y educación que proporcionen una variedad de estímulos visuales para dar a los participantes visuales un punto de atención. Incluya papeles de colores brillantes, señaladores y fichas con contenidos relacionados con el tema de la sesión y con los conceptos previos que los participantes han experimentado. Esto permite que las imágenes mentales se conecten entre sí y proporciona un refuerzo de los elementos clave del programa.

Presente citas, historias, analogías y ejemplos relacionados con la información transmitida en la sesión. Utilice tiras cómicas, gráficos y caricaturas en los materiales de trabajo, papelógrafos y demás materiales visuales. Si utiliza presentaciones multimedia, incluya animación y color. Añada segmentos de vídeo para complementar el contenido del programa.

Incluya actividades de visualización en las que los participantes deban imaginar cómo lucirían ciertas situaciones si aplicaran el contenido analizado en la sesión. Por ejemplo, pídales que imaginen cómo mejoraría el servicio al cliente si aplicaran las habilidades de escucha eficaz que han aprendido en un programa sobre la comunicación interpersonal. Luego, pídales que dediquen unos momentos a hablar acerca de sus ideas formando equipo para intercambiar ideas. Recoja sus ideas en papelógrafos para qué, más adelante, sean analizadas y puestas en práctica por todo el grupo.

Participantes auditivos

Estos participantes aprenden mejor escuchando sonidos, voces, música u otras señales audibles.

Satisfaga sus necesidades creando estrategias para la sesión que incluyan oportunidades para el intercambio verbal en equipo y ante todo el grupo. Incluya distintos tipos de estímulos auditivos, como el análisis dirigido por el instructor, música, debates, mesas redondas, role plays, lecturas en voz alta o demostraciones relacionadas con explicaciones verbales.

Puesto que será muy difícil que usted conozca con antelación el estilo de aprendizaje de los participantes que va a tener en el aula, lo importante es que prepare la acción formativa diseñando estrategias variadas que respondan a las necesidades y preferencias de los distintos estilos.