En el mundo actual de presupuestos acotados y grandes expectativas de éxito, son muchas las compañías que están tratando de aprovechar al máximo sus recursos y de encontrar formas viables de hacer más con menos. Los departamentos de formación constituyen un ejemplo perfecto de esta situación.

Si usted se encuentra en esta situación, cuenta con 3 recursos para dirigir su departamento:

  • Hay un delicado equilibrio entre comprender que usted es la fuerza impulsora que se encuentra detrás del éxito o del fracaso de su departamento y entender que usted es sólo una persona y, en consecuencia, sólo puede hacer un trabajo limitado. unipersonal
  • Su compañía puede ayudarle en la tarea de defender sus esfuerzos proporcionándole recursos (humanos, físicos y económicos y reforzando su trabajo.
  • Los recursos externos existen para ayudarle en todas las fases de la formación: planificación, desarrollo, coordinación, ejecución, refuerzo y evaluación. A veces el mayor reto consiste en encontrar el recurso adecuado a sus necesidades.

Estos son algunos consejos que pueden ayudarle:

  • Adquiera conocimiento institucional. Programe el tiempo para reunirse con los directivos y hablar acerca de los procesos clave y la filosofía de la organización. Lea todo el material producido por la compañía (informes trimestrales, encuestas de satisfacción, manuales,…). Cuanto mejor comprenda las metas y filosofía de su compañía, más fácil le resultará realizar su trabajo.
  • Reúna información. Hable con los gestores y con los trabajadores, y pregúnteles por los retos, los obstáculos o los problemas que ellos perciben. Esto revelará las áreas de intervención que ayudarán a la organización de forma inmediata.
  • Forme un comité consultivo. Forme un grupo con personas que pertenezcan a todos los niveles de la organización y que se reúnan de forma regular (mensualmente o trimestralmente) para revisar las necesidades de formación y ofrecer su aportación.
  • Conviértalos en formadores. Una de las formas más sencilla de obtener aceptación por parte de la geste de su organización consiste en hacer que formen parte del proceso formativo.
  • Sea visible. El departamento de formación no debe ser un misterio. Si la compañía publica un boletín interno, haga mención de la formación en cada uno de los números. Utilice la intranet para dar a conocer su trabajo, las iniciativas en curso, los resultados que está obteniendo.

Recorra la oficina y hable con la gente. Si usted s.e pasa todo el día encerrado en su despacho dedicado a crear o dirigir la formación, acabará siendo un extraño.

  • Subcontrate cuando sea necesario. Habrá momentos en los que usted necesitará subcontratar el trabajo. La subcontratación le permite contar con tiempo para tareas más críticas y le ayuda a adquirir los conocimientos y la experiencia que necesita.

Aprenda de los consultores; utilice sus conocimientos. Sin embargo también debe recordar que usted no es un experto en todas las materias. Aun cuando pudiera desarrollar un curso sobre habilidades de negociación destinado al vendedor avanzado, ¿tendría credibilidad suficiente como para presentarlo ante sus compañeros?

El mantra del departamento de formación unipersonal debe ser “no inventar la rueda”. Usted no dispone ni del tiempo ni del dinero para recrear programas que ya existen.

  • No olvide su propio desarrollo. El campo de la formación y el desarrollo humano está evolucionando con gran rapidez; si usted niega su propio desarrollo, no tardará en quedarse rezagado precisamente en todas aquellas cosas que pueden contribuir a que su trabajo sea más fácil, más agradable y más beneficioso para su organización.