El enfoque tradicional del cambio consiste en buscar el problema, hacer un diagnóstico y encontrar una solución. El elemento central es aquello que está mal o estropeado; dado que buscamos problemas, los encontramos. Al prestar atención a los problemas, ponemos énfasis en ellos y los ampliamos. El análisis apreciativo (AA) es un método que aprovecha las fortalezas con la que cuenta la empresa y las utiliza como base para alcanzar mayores logros, sugiriendo que busquemos aquello que funciona adecuadamente en una organización. El resultado tangible del proceso de AA es una serie de afirmaciones que describen dónde desea estar la organización, basándose en los momentos importantes que han alcanzado. Como las afirmaciones se basan en la experiencia y en la historia reales, las personas saben cómo repetir su éxito. 

Dado que muchas personas tienen el hábito de buscar problemas, no están acostumbradas a ver lo que sí funciona. Por ejemplo, cuando piensan en proporcionar un mejor servicio a los clientes, empiezan analizando un área problemática de atención al cliente que requiera una solución. El AA invierte esta forma de pensar, al centrarse en lo que sí funciona. Este cambio de pensamiento acerca de los problemas organizacionales es el elemento central del AA.

En The Thin Book of Appreciative Inquiry (El pequeño libro del análisis apreciativo), Hammond expande la descripción del AA a través de sus ocho premisas acerca de este último. La comprensión de estas premisas brinda un contexto a la visión más amplia del AA y de lo que ofrece como proceso de cambio.

Premisa 1. Encontrar aquello que funciona

En toda sociedad, organización o grupo, hay algo que funciona. Incluso los grupos que se encuentran en problemas tienen capacidades y ventajas que les hacen sentir orgullosos. Estas fortalezas son elementos básicos que representan aquello que la organización necesita más. Cuanto mayor sea la claridad y la comprensión común respecto a estas fortalezas, más sólida será la base que tenga la organización para ir hacia adelante.

Premisa 2. Elegir el punto de enfoque adecuado

Aquello en lo que las personas se centran se convierte en su realidad, y aquello a lo que prestan atención tiende a crecer. Si las personas se centran en los problemas, se convierten en el marco de su mundo. Si en lugar de ello las personas se centran en lo que está bien y abrazan sus ideales, podrán impulsarse en una dirección totalmente distinta.

Premisa 3. Crear la realidad

La realidad se crea en el momento, por lo que existen muchas realidades. El mundo es dinámico, cambiante y depende de la interpretación individual. Por lo tanto, la realidad puede ser definida por diferentes personas de forma distinta.

Premisa 4. Hacer las preguntas correctas

El hecho de hacer preguntas acerca de una organización o de un grupo influye de alguna forma en este último. De acuerdo con Cooperrider, “el cambio comienza con la primera pregunta”, y no en algún punto distante del futuro, cuando se presenta la implementación. Por lo tanto, es muy importante tener en cuenta las preguntas que deberán hacerse.

Premisa 5. Llevar el pasado hacia delante

Las personas se sienten más confiadas y más cómodas al viajar hacia el futuro (lo desconocido) si llevan con ellas algunas partes del pasado (lo conocido). La ansiedad que se sufre comúnmente y que se relaciona con lo desconocido se reduce si las personas cuentan con la comodidad de aquello en cuyo apoyo confían.

Premisa 6. Seleccionar lo mejor del pasado

Si las personas llevan partes del pasado hacia el futuro, dichas partes deben estar formadas por los mejores elementos del pasado. Esto podría parecer bastante sencillo, pero las personas tienden a dar por sentadas sus fortalezas y sus ventajas. Esto significa que, en ocasiones, pasan por alto sus fortalezas mientras atraviesan un proceso de cambio representativo, centrado en los problemas. La deliberación acerca de las fortalezas es el punto de inicio hacia el futuro.

Premisa 7. Valorar las diferencias

Es importante valorar las diferencias. Las organizaciones son sistemas vivos y llenos de belleza y posibilidades, pero las personas deben tomar la decisión de percibirlas.

Premisa 8. Utilizar un lenguaje positivo

El lenguaje que utilizan las personas crea su realidad. Joseph Jaworski, cofundador de la Sociedad de Aprendizaje Organizacional, afirma: “[el mundo] no es nada hasta que lo describimos. Y cuando lo describimos, creamos distinciones que gobiernan nuestras acciones. Dicho de otra forma, no describimos el mundo que vemos, sino que vemos el mundo que describimos” (Jaworski, Synchronicity: The Inner Path of Leadership). La elección del lenguaje es tan importante como las preguntas que formulan las personas.

Cuando se ponen en acción estas premisas, se descubre una ruta que contrasta con el modelo tradicional de resolución de problemas. El propósito de comprender estas premisas del AA consiste en invertir su forma de pensar de manera que pueda empezar a aplicar esta nueva forma de pensar en la práctica.