“Jamás esperes un resultado positivo teniendo una actitud negativa”

 Las actitudes en el lugar de trabajo afectan a cada persona en la organización, desde los compañeros hasta los directivos de la empresa. Las actitudes ayudan a desarrollar el entorno laboral que determina la motivación de los empleados, su compromiso, productividad y trabajo en equipo. Cuando en un equipo existen actitudes negativas se puede provocar un deterioro progresivo del funcionamiento del equipo. Saber identificar cuáles son las actitudes que debemos evitar en el lugar de trabajo nos ayudará a crear un buen clima dentro del equipo. 

Estas son algunas de las actitudes que deberemos corregir si las identificamos en nuestro equipo:

  • Comportamiento agresivo: trabajar para propio status, criticando o poniendo en ridículo a otras personas; manifestaciones de hostilidad contra el grupo o miembros aislados; despreciar el valor personal o el status de otros miembros; intentar dominar constantemente.
  • Bloquear: estorbar el desarrollo ulterior del equipo desviándolo hacia problemas marginales; ofrecer experiencias personales que nada tienen que ver con el problema presente; argumentación obstinada sobre un único punto; denegación de ideas sin considerarlas por prejuicios afectivos.
  • Quejas constantes: lamentarse o quejarse de las situaciones laborales, de las decisiones que se toman, del reparto de las tareas, exaltando únicamente los aspectos negativos en cada situación.
    Autoconfesiones: utilizar al equipo como caja de resonancia para sentimientos y opiniones puramente personales, no orientadas hacia los objetivos del grupo.
  • Rivalizar: disputar con otros sobre las ideas más productivas o mejores, hablar constantemente en la mayoría de los casos, desempeñar el papel más importante, adueñarse de la dirección.
  • Culpar siempre a los demás: en lugar de asumir las propias responsabilidades, culpar sistemáticamente a los demás, “delegando” sus errores e insuficiencias personales y asumiendo el papel de víctima.
  • Búsqueda de simpatía: intentar inducir a otros miembros a simpatizar con los propios problemas y desdichas; exponer confusamente la propia situación o rebajar las propias ideas para conseguir así el apoyo de los demás.
  • Defensa particular: introducción o apoyo de proposiciones relacionadas con reflexiones propias y filosofía estrechas. Aquí interviene también el comportamiento propio de las “camarillas”.
  • Payasadas: organizar chanzas, bromear, imitaciones sin gracia para interrumpir continuamente el trabajo del equipo.
  • Llamar la atención: intentar atraer hacia sí la atención hablando alto y con detenimiento, o expresando ideas extremistas o comportándose de modo desusado.
  • Retraerse: comportamiento especialmente indiferente, pasivo, limitado a las formas estrictas; soñar despierto; hacer disparates; cuchichear con otros, desviarse mucho del tema.

Una vez que tenga claro de qué se compone la negatividad en el ambiente laboral, podrá adoptar las medidas necesarias para abordar los problemas y detener la propagación de este mal que puede afectar a toda la empresa. Estas son algunas sugerencias para conseguirlo:

  1. Sea un ejemplo de positivismo. Promueva un ambiente de colaboración
  2. Trate la negatividad de las personas en el trabajo como cuestiones de rendimiento. No valore únicamente los “qué” sino también los “cómo”.
  3. Reúna las evidencias necesarias antes de abordar el tema de una mala actitud. Especifique lo momentos en los que observó actitudes negativas o las quejas de otros compañeros. Esto le dará argumentos para abordar el problema.
  4. Reúnase en privado con la persona para hablar acerca de su actitud negativa. Hable acerca de la importancia de las actitudes en el lugar de trabajo. Dele la oportunidad de hablar acerca de aquello que le incomoda o le preocupa. Ofrézcale su apoyo.
  5. Evite caer en la tentación de quejarse acerca de las actitudes negativas de su equipo y actúe.

La calidad de un equipo se mide no solo por los resultados alcanzados, sino también por su contribución a crear un ambiente de trabajo positivo que fomente la productividad y contribuya a la satisfacción de todos los colaboradores.