El humor y la risa adecuados aportan una cuota de energía maravillosa a la formación presencial. Esta circunstancia es especialmente crítica cuando los cursos de formación son todo el día o durante varios días. El humor puede ayudar a conservar el interés, mantener a los participantes concentrados y hacer que el aprendizaje resulte una actividad más divertida. A continuación incluimos algunas sugerencias para añadir un toque de humor a su formación en el aula:

  • El humor debe ser siempre apropiado y nunca ofensivo. humor
  • Utilice anécdotas, juegos de palabras e historias relacionadas con el tema tratado en puntos apropiados durante sus exposiciones. Puede presentarlo de manera oral o visual, usando el rotafolio o una imagen proyectada en una pantalla.
  • Evite contar chistes. Esto puede abrir la puerta para que los participantes también quieran explicar chistes y podría ser un desastre. ➠ Use humor gráfico o tiras cómicas proyectadas sobre pantalla.
  • Cuando cometa un error, conviértalo en una oportunidad para reír. Por ejemplo, usted se da cuenta de que durante el brainstorming ha escrito mal una palabra en el rotafolio. Retroceda, mire a todas partes en el rotafolio y diga, “¿Alguien sabe cómo pasar el corrector ortográfico en este chisme?”
  • Intercale trivialidades o rompecabezas relacionados con el tema.
  • Entregue a los participantes que están trabajando en pequeños grupos una tira cómica sobre el tema y pídales que inventen un subtítulo. Cuando los grupos hayan compartido sus subtítulos, comparta con ellos el original. Esta actividad provoca muchas risas ya que muchos de ellos son mejores que el original.
  • Utilice sus expresiones faciales, gestos y lenguaje corporal para crear momentos de humor.
  • Nunca haga bromas acerca del nombre o la nacionalidad de una persona. Como formador, usted sin duda se encontrará con nombres muy poco habituales. Sin embargo, resista la tentación de hacer comentarios.
  • Utilice dichos y citas relacionados con el tema. Puede usar una cita original o modificarla para que se adapte a sus necesidades específicas. Asegúrese de dejar constancia de su fuente.
  • Nunca explique una historia divertida relacionada con un formador o un curso anteriores. Nunca se sabe quién conoce a quién.
  • Coleccione libros, artículos, tiras cómicas, imágenes, historias y guarde en favoritos sitios humorísticos en Internet para crear su propia biblioteca de humor.
  • No trate de imitar a otra persona en la exposición. Desarrolle su propio enfoque