Sin duda, una de las mejores estrategias para potenciar la función de Formación es poder hacer una buena venta de las actividades y los resultados de los profesionales de esta área. No obstante, para llegar a este punto es preciso tener una visión realista y de primera mano sobre la percepción de la formación en la propia empresa para poder después emprender acciones “de imagen” que den el fruto deseado.

No se trata de falsear o maquillar la realidad, sino de que la función de Formación haga su propio “marketing interno”, destacando las contribuciones que realiza al conjunto de la organización. El objetivo debe ser doble:
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  • Despejar posibles suspicacias o prejuicios que se tiene sobre la Formación.
  • Ofrecer una imagen de proximidad hacia los clientes internos.Casos de éxito

Así pues, sin ánimo de ser exhaustivos, este es un listado de 10 pautas básicas encaminadas a mejorar la percepción de la Formación:

  1. Realizar un análisis estructurado de necesidades de formación, intercambiando opiniones con el cliente interno y hablándole en su lenguaje.
  2. Llevar a cabo encuestas de satisfacción del cliente (interno / externo).
  3. Averigüar, a través de entrevistas informales, qué reputación tiene la formación en las unidades de negocio.
  4. Revisar las estadísticas sobre acciones formativas. Plantearse de qué modo se puede demostrar que los programas formativos han obtenido resultados tangibles. Volver a los datos objetivos y desarrollar un plan de acción con objetivos a corto, medio y largo plazo. Finalmente, buscar el acuerdo y el compromiso con los clientes internos sobre esos objetivos.
  5. Cambiar la imagen del departamento, modificando su nombre incluso. Ahora bien, no ir proclamando que el área ha sido “renovada y mejorada” si realmente no se está preparado para introducir nuevas aportaciones.
  6. Publicar, de forma mensual, trimestral o anual las estadísticas de formación, especialmente cuando se quiera comparar resultados con periodos anteriores y demostrar las mejoras obtenidas, por pocas que sean.
  7. Hacerse “visible”, accesible y dispuesto a colaborar. Procurar participar voluntariamente en comités o reuniones con los clientes internos.
  8. Incluir sesiones sobre procesos de negocio (por ejemplo, presupuestos, compras, relaciones con los empleados…) en las acciones formativas sobre desarrollo directivo.
  9. Mostrarse innovador. Intentar ser reconocido como una persona de ideas creativas e innovadoras.
  10. Integrarse en las unidades de negocio como parte de su función. No quedarse aislado en el propio departamento. Ofrecer una imagen de socio que coopera en alcanzar los resultados deseados por la empresa.