Su empresa ha decidido darle la importancia que merece a la entrevista anual del desempeño que cada año se realiza con todos los empleados. De acuerdo a la apreciación de la dirección es necesario mejorar la calidad de los resultados obtenidos en esas entrevistas, ya que aunque se conocen la finalidad y el procedimiento de las entrevistas, se necesita mejorar su efectividad y establecer un diálogo claro, directo y constructivo sobre el desempeño de cada colaborador.

La alta dirección opina que esto será un excelente reto para el departamento de recursos humanos y for­mación. Estos directivos confían en su personal y saben que usted realizará un trabajo extraordinario. Usted también lo cree, pero ha empezado a embar­garle el pánico. Dispone de dos meses para formar a 500 personas y todos los formadores disponibles ya están trabajando más horas de lo habitual para cum­plir las fechas límite desde este momento hasta den­tro de seis meses. El reto se convierte rápidamente en una pesadilla. consultoria

¿Quiénes son los “tranquilizadores” en este escenario? Los consultores externos. Ellos disponen de tiempo, experiencia, recursos y objetividad para indicarle cuál es el problema, encontrar soluciones y realizar los cambios; es decir, siempre que sean los consul­tores adecuados para este cometido.

Algunos de los factores que deben tenerse en cuenta al elegir un consultor son los siguientes:

  • ¿El consultor le inspira confianza? ¿Puede confiarle información de la empresa? ¿Usted se sentirá cómodo siendo sincero con el consultor?
  • ¿Es posible que esta persona permita que usted confíe en él cada vez más, o tiene la impresión de que nunca podrá ser totalmente sincero y que siempre considerará al consultor como un extraño?
  • El consultor tiene buen sentido comercial? ¿Tiene experiencia en el sector profesional del cliente?
  • ¿El consultor se preocupa por la organización del cliente y muestra interés en contribuir a su éxito al tiempo que desarrolla puntos fuertes personales y profesionales, o sólo está interesado en beneficios personales o comerciales?
  • ¿El consultor es capaz de entender rápidamente las operaciones, las oportunidades y las limitaciones de la empresa, así como las relaciones entre el personal, como por ejemplo la política de la empresa, rivalidades entre departamentos o personas, etc.?
  • ¿Es compatible con la filosofía de su empresa?
  • ¿Las habilidades interpersonales del consultor son tan buenas como sus habilidades para realizar las tareas?
  • ¿Los directivos y responsables responderán adecuadamente ante el consultor y pensarán que usted ha realizado una buena selección? ¿El consultor es capaz de ayudarte a establecer contactos valiosos en la organización, o existe la posibilidad de que cree conflictos y malentendidos entre usted y los demás?
  • ¿Estará usted en contacto con los directivos de la empresa de consultoría? ¿A quién asignará su caso: al consultor con más experiencia o al de menor experiencia?

Reflexionar sobre estas preguntas le ayudará a encontrar el consultor más adecuado para cada situación, contribuyendo al éxito de su proyecto, facilitando la mejor aplicación de los recursos internos y aportándole conocimientos y experiencia que podrá aprovechar en el futuro.