En el laboratorio Europeo de Partículas (CEREM), utilizando el acelerador de partículas subatómicas, los investigadores consiguieron convertir el plomo en oro.

Si algo tan consistente como el plomo puede cambiar, ¿Es posible el cambio dentro del ser humano? ¿Cuál puede ser su “acelerador”?

El verdadero talento con frecuencia muere dentro de nosotros asfixiado por las normas, las directrices, procedimientos y barreras que cada día creamos y nos van creando a nuestro alrededor.

Aristóteles dijo que “somos lo que hacemos constantemente”. La excelencia, pues, no es una acción: es un hábito.

¿Cómo conseguir el CAMBIO REAL, el de los hábitos?

Hoy las organizaciones requieren de sus personas, hábitos y costumbres profesionales que ofrezcan miradas útiles sobre sus realidades y abran horizontes nuevos que hagan posible su evolución. rendimiento

Esto solo podrá ser real si:

  • Las personas se muestran menos densas, opacas y apagadas (como el plomo)
  • Las organizaciones desarrollan en sus directivos competencias para que sean capaces de actuar como catalizadores que despierten la automotivación hacia el cambio.

¿Qué se puede hacer para desarrollar esos talentos individuales? ¿Cómo transformar el plomo en oro?

Son muchas las organizaciones que están apostando por el coaching y el mentoring como metodologías de desarrollo del potencial de sus profesionales. Estos métodos de formación nacieron en EEUU en los años 70 y están actualmente muy extendidos en los países de cultura anglosajona.

En nuestro país, la incorporación de estas metodologías es muy reciente y las organizaciones que las utilizan cuentan con objetivos claramente especificados e integrados en los de la propia organización.

Si esto es así, tiene bastante sentido pensar que pueda ser el propio jefe inmediato el que desempeñe el papel de Mentor y/o Coach y transforme su labor de Management tradicional en el de Empowerment del Rendimiento. Si esto se realizara, el cambio que podríamos visualizar sería el que aparece en la siguiente tabla:

 

taula

 

 

Desde este enfoque, el mentoring / coaching podría ser el nexo que uniera la necesidad de la mejora continua en las organizaciones con los procesos de crecimiento profesional y emocional de sus miembros, por medio del rol que desempeñan los directivos y líderes. Por lo tanto, el mentoring / coaching puede hacer real una influencia directa de los líderes en el futuro de la organización y en el de los miembros que la componen … ¿Es posible que esto sea la clave que actúe como verdadero acelerador que transforme el plomo en oro?

Evidentemente para ello será necesario desarrollar las competencias necesarias para transformar el Management tradicional en Empowerment del rendimiento.

A finales del siglo pasado las organizaciones se esforzaban por convertirse en sistemas que aprendían de sus propios errores y éxitos. En el siglo XXI podemos prever que tanto el Mentoring como el Coaching se convertirán progresivamente en piezas centrales de los modelos de desarrollo organizacional. La incorporación de una mentalidad de Empowerment del Rendimiento a lo largo y ancho de la organización, es el camino más corto para dirigirnos hacia la excelencia y una de las formas de transformar el plomo en oro; de pasar de los talentos potenciales a los rendimientos excelentes.