Oímos hablar frecuentemente de la “retención” del talento, dándole una connotación negativa a uno de los mayores desafíos que tiene una organización.

Existen tres factores relacionados con los esfuerzos de una organización para identificar y conservar a sus colaboradores con talento:

  • Seleccionar y contratar utilizando las mejores prácticas
  • Garantizar la responsabilidad de los directivos ejecutivos y de los gerentes.
  • Establecer una mentalidad de fidelización proactiva.

Son pocas las organizaciones que analizan la satisfacción de los empleados con su trabajo o sus responsabilidades y con su entorno laboral. Es importante tener en cuenta aquello que es valioso para los empleados. palabras talento

Oportunidades de crecimiento y desarrollo

La mejora de la formación y del desempeño siempre ha sido una parte integral de la gestión del talento. Para los empleados altamente capacitados y motivados, el hecho de adquirir o ampliar sus competencias actuales es importante para ser competitivos y lograr sus objetivos profesionales.

Directivos competentes y considerados

Uno de los factores más importantes en la fidelización del talento consiste en tener directivos que estén interesados en sus empleados, que les respeten y que sepan cómo supervisarles sin caer en la microgestión. Los empelados consideran que un buen directivo:

  • Mantiene una política de puertas abiertas
  • Se mantiene visible fuera de su despacho
  • Establece relaciones honestas con el personal

Para que exista una comprensión y un respeto mutuos, es necesario desarrollar relaciones que fomenten el trabajo en equipo, la productividad y la satisfacción en el trabajo. Es en esa clase de entorno que ambas partes se ven una a la otra bajo una luz positiva.

Reconocimiento y recompensa

Otra de las razones de descontento de los empleados es que las organizaciones y los directivos no suelen reconocer a sus empleados más sobresalientes. A las personas les gusta ser reconocidas por sus logros. Todos los empleados desean creer que su trabajo es valioso y que participan en el éxito de la empresa.

Equilibrio entre la vida personal y la laboral

Los empleados reconocen que las necesidades de la organización son prioritarias para que el trabajo se realice oportunamente. Sin embargo, también piensan que no se debe sacrificar el descanso para cumplir con las fechas límite. Los trabajadores de hoy en día poseen más valores sociales y familiares que los de hace diez o incluso veinte años. Los empleados esperan trabajar en una empresa donde no haya ningún conflicto entre esos valores y donde sus superiores autoricen horarios de trabajo flexibles y maneras alternativas de llevar a cabo los proyectos.

Establecer un entorno y una cultura de fidelización hace que todas las personas sean reconocidas como individuos y que ocurran cosas positivas para los clientes, para los empleados y para la empresa.