El liderazgo no se obtiene por nombramiento, debe ganarse. Cada grupo acepta como líder a aquella persona que tiene unas determinadas cualidades consideradas como positivas por el grupo y que pueden ayudar a sus integrantes a conseguir las finalidades del grupo y las suyas propias. Estas cualidades, necesarias en un líder, dependen en parte del grupo al cual pertenece.

 

Existen ciertas habilidades que permiten a las personas que las desarrollan conseguir normalmente el liderazgo. Estas habilidades son:

 

  • Facilitar la cohesión: Es decir, conseguir que la unión entre los miembros del grupo sea fuerte, que la gente se sienta no sólo orgullosa de pertenecer a este equipo, sino que también se sienta orgullosa de los otros miembros que a él pertenecen. La cohesión tiene mucho que ver con customer-563967_1920el hecho de conocer los resultados de los esfuerzos que hacemos conjuntamente, así como con la posibilidad de que exista una comunicación abierta y franca que permita hablar, discutir y resolver cualquier desavenencia que pueda surgir.

 

  • Valorar los esfuerzos: Las personas necesitamos y nos agrada que se nos reconozca aquello que hacemos. En los equipos donde el mando sabe reconocer los esfuerzos de cada uno, las personas están dispuestas a colaborar con mucho más interés y esfuerzo, puesto que ellas obtienen también un beneficio, Se observa también que la persona que es valorada y considerada se torna a su vez capaz de v
    alorar a los demás, con lo cual el efecto es multiplicador, puesto que uno ya no recibe sólo reconocimiento del líder, sino también de los otros compañeros.

 

  • Encauzar las capacidades: El líder debe saber aprovechar las capacidades de cada persona, no solamente las que quedan a la vista porque siempre se han aplicado, sino también aquellas que con un pequeño aprendizaje puede el individuo d
    esarrollar perfectamente. A las personas nos agrada poder realizar aquellos trabajos para los que somos capaces y también capacitarnos para otros y aprender y desarrollar nuevas habilidades.

 

  • Estimular la participación: Cada persona es la que mejor conoce su trabajo. Es por ello importante escuchar y pedir opiniones y sugerencias a los integrantes de un equipo con respecto a aquello que conocen perfectamente. La participación de distintas personas en la resolución de un problema o en la toma de una decisión garantiza una mayor objetividad en el análisis y un mayor número de datos, aumentando también la cohesión del equipo y su interés por el cumplimiento de la decisión.

 

  • Compartir experiencias: Cada uno tiene sus propias experiencias de trabajo y de relación, normalmente el mando, por su relación con otros niveles de la organización, tiene otro tipo de experiencias que será importante que las comparta con el equipo a fin de enriquecerlo e integrarlo en la empresa.

 

  • Transmitir conocimientos: La persona hábil en transmitir, en el momento oportuno, los conocimientos que él posee a los integrantes de un grupo, obtiene un alto reconocimiento por parte de éste, lo cual facilita su liderazgo. Ayudar a resolver problemas, clarificar dudas o explicar nuevos conceptos son aspectos importantes para conseguir un equipo bien formado y capaz de enfrentarse a las dificultades.

 

  • Disponibilidad para escuchar: Las personas de cualquier grupo tienen problemas, dudas y dificultades. El líder debe saber escuchar para conocer a cada una de las personas del grupo y poderlo ayudar de la forma más conveniente.