La tecnología ha transformado la tan alardeada “política de puertas abiertas” en una puerta “virtual” que nunca se cierra, dejando a menudo a los líderes abrumados y en un estado de constante distracción. Vivimos continuamente conectados y es más difícil que nunca para los líderes la reflexión, el pensamiento estratégico y la creatividad necesaria para resolver problemas complejos o desarrollar y comunicar una visión que mantenga la competitividad de la organización.

Una investigación reciente del Center for Creative Leadership informa que el 52% de los altos directivos son interrumpidos cada 30 minutos. No es sorprendente que a los líderes les resulte difícil o imposible permanecer realmente presentes y atentos durante más de unos minutos para concentrarse en tareas de dirección importantes.
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El Mindfulness, que podríamos traducir por “atención plena”, mejora el liderazgo y la productividad.

Para abordar estas cuestiones, los líderes están adoptando cada vez más las estrategias de mindfulness. El “Mindful Leadership” no es una tarea más en la agenda ya completa de un líder; es un modo de pensar y una intencionalidad que los líderes integran en todas las áreas de sus vidas. De acuerdo con un informe de 2014 de la escuela de negocios Kenan-Flagler UNC, la atención en el lugar de trabajo aumenta la creatividad, la capacidad de escuchar, la inteligencia emocional, la toma de decisiones, la productividad, el rendimiento, la satisfacción en el trabajo y el compromiso, al mismo tiempo que reduce el estrés.

El Dr. Jon Kabat-Zinn, un líder en la investigación y la enseñanza de mindfulness y en la reducción del estrés, explica que mindfulness significa “prestar atención de manera particular, a propósito, en el momento presente y sin juzgar”. En su esencia, el mindfulness tiene dos aspectos: 1) un enfoque intencional en el momento presente; y 2) un conocimiento y habilidad para dejar de lado los prejuicios subyacentes y los sesgos que limitan el pensamiento de juicio.

Experimentamos el mindfulness cuando observamos los últimos minutos de un buen partido de fútbol o cuando bailamos en un concierto. Durante estas experiencias, nuestra mente no está pensando en la lista de tareas pendientes o dando vueltas a lo que ocurrió en el pasado. En su lugar, estamos viviendo el momento presente con más detalle de lo que lo hacemos en nuestra vida diaria en la que frecuentemente actuamos de manera distraída y con el piloto automático puesto.
Práctica presencia y concentración.

Mindful Leadership” se cultiva mediante el desarrollo de la disciplina para dejar de lado la tecnología, las listas de comprobación mentales, y la preocupación por el futuro, y permanecer en el presente y abiertos en múltiples formas. Por ejemplo, en las reuniones los líderes “mindful” permanecen presentes, miran a la persona que habla a los ojos, utilizan las habilidades de escucha activa para escuchar realmente lo que otros dicen, y observan la comunicación no verbal que les ayuda a calibrar los pensamientos y sentimientos reales de los demás. Además, en lugar de asumir que los empleados que no hablan no tienen nada que decir, los líderes conscientes notan su silencio y encuentran maneras de involucrar a todas las voces en la mesa. Los líderes “mindful” también practican como permanecer en el presente y se dan cuenta cuando su mente se ha desviado de la reunión a la que asisten. Cuando esto sucede, no se juzgan a sí mismos. En su lugar, se dan cuenta de ello y regresan su plena atención a lo que está ocurriendo en el momento.

Concentrarse y permanecer en el presente también ayuda a dirigir la ansiedad sobre el pasado o la preocupación por el futuro. Por ejemplo, si usted está preocupado acerca de si va a ser reemplazado o sobre el futuro de la empresa, recuérdese que en este momento usted está actualmente empleado y la empresa sigue funcionando. Centrarse en lo que es cierto en el momento presente ayuda a romper el ciclo de pensamiento catastrófico que secuestra el cerebro y puede provocar parálisis.

Los “Mindful Leaders” también cultivan su capacidad de focalizar, cerrando la puerta a las interrupciones y apagando los dispositivos electrónicos en determinados espacios de tiempo. Buscar el espacio para focalizar permite a los líderes prestar atención a un proyecto sin distracciones para que puedan ser más productivos y eficientes. Evitar distracciones y dejar de lado las preocupaciones sobre el pasado o el futuro permite a los líderes canalizar la energía y la capacidad para la reflexión, y para ser creativos e innovadores.

Reconocer y dejar de lado los sesgos y los prejuicios.

Dejar a un lado los sesgos y los prejuicios también requiere el compromiso y la intención. Sesgos y prejuicios filtran y limitan lo que están viendo y oyendo los líderes de los demás y condicionan la resolución de problemas. Mientras que el conocimiento y las experiencias anteriores son atajos útiles para ayudar a tomar decisiones rápidas como qué pedir para el almuerzo, el uso de este enfoque en los negocios puede hacer que los líderes dejen de considerar información valiosa que podría conducir a mejores resultados. Por ejemplo, en lugar de evaluar nuevos enfoques, los líderes a menudo optan por hacer lo que es familiar y lo que funcionó bastante bien en el pasado, o dejan de evaluar varias opciones cuando se encuentran con la primera razonable. Similar al enfoque “si no está roto, no lo arregles”, este tipo de toma de decisiones dificulta la innovación y las soluciones de vanguardia que pueden dar lugar a una ventaja competitiva para la organización.
Cultivar una mente abierta.
Los “mindful leaders” no ignoran a aquellos que son diferentes a ellos ni se cierran en sus propias ideas. Por el contrario, se convierten en curiosos y abrazan la oportunidad de aprender de los demás. Lo consiguen desarrollando la auto-conciencia de sus sesgos y prejuicios, desarrollando estrategias para ser conscientes y dejar de lado estos sesgos, y abriéndose a considerar y evaluar todas las opciones, incluyendo nuevas y diferentes perspectivas que el líder nunca había pensado o considerado en el pasado. El mindfulness permite que los líderes se muevan del pensamiento en blanco y negro (por ejemplo, el costo frente a la calidad) a la consideración de una serie de opciones que la competitividad demanda. Un líder consciente también se esfuerza por tener la mente abierta al evaluar ideas de los empleados, incluso si no han generado con éxito “soluciones ganadoras” en el pasado.

La tecnología hace que sea fácil sucumbir a una vida de distracción y de piloto automático. Los líderes pueden recuperar la concentración, la energía y la creatividad necesaria para tener éxito en los actuales entornos competitivos de hoy cultivando su presencia consciente. Los líderes que se comprometen con estas estrategias y las integran en las tareas diarias encuentran que son más eficaces y eficientes, más creativos y reflexivos, y se sienten menos dispersos y estresados.

Ser consciente requiere esfuerzo y compromiso. La claridad, la conciencia y la atención que se fomenta es muy valiosa para el liderazgo y puede comenzar con la siguiente tarea.