Tal vez usted quiera asegurarse de que los participantes en sus acciones formativas tengan una siesta agradable en el aula. O tal vez desee ayudarlos a hacer lo que realmente quieren, es decir, divertirse un poco y salir de la rutina diaria del trabajo. Si es así, aquí hay cinco formas seguras de hacer que eso suceda.

  • Regla 1: No piense demasiado acerca de las actividades u otros métodos de formación que tengan el peligro de involucrar a los participantes más de lo necesario. Haga muchas diapositivas, y con mucho texto. Por supuesto, entonces usted simplemente lea sus diapositivas – cada una de las líneas, cuidadosamente. No se moleste en insertar gráficos; como mucho, use algún clipart estándar. Esto definitivamente provocará algunos bostezos e inducirá al sopor.
  • Regla 2: Mantenga su voz y tono tan monótona como sea posible. De hecho, haga lo que haga, no modifique su tono, para que alguien de repente se interese. El efecto soporífero de su voz seguro que conseguirá arrancar algún ronquido en la sala. También ayudaría si usted no mira a nadie en particular, solo mira en la distancia.
  • Regla 3: Olvídese de su lenguaje corporal. Mantenga las manos inmóviles y el cuerpo rígido durante toda la sesión, y preferiblemente de pie al lado de la pantalla. Mucho mejor si está detrás de un atril, por supuesto. Esto no sólo le pondrá en su lugar, sino que también le llevará a un estado de felicidad, donde no le molestarán los participantes. En este estado único, los participantes también pueden encontrar su propio estado de felicidad -algunos pueden utilizar sabiamente este tiempo para ponerse al día con el correo o consultar sus redes sociales. ¡De hecho, si mantiene un perfecto distanciamiento, algunas personas pueden incluso abrir sus computadoras y ponerse a trabajar! En cualquier caso, todo el mundo está motivado, ¿verdad?
  • Regla 4: Cree un ambiente incómodo. Una habitación oscura y aburrida con asientos inadecuados permitirá a los participantes hacer lo que realmente les gusta hacer, cualquier cosa que no sea escucharle. No se preocupe en garantizar una buena iluminación, asientos adecuados, audio decente o tecnología atractiva. Si no le molestan estas pequeñas cosas, no hay peligro de que los participantes presten atención a lo que está diciendo o mostrando en la pantalla.
  • Regla 5: No involucre a los participantes en ninguna discusión o busque retroalimentación a través de preguntas o interacciones con ellos, ya que existe el peligro de que los participantes se involucren más de lo necesario. Asegúrese de mantener una comunicación unidireccional, y no le importe si los participantes están prestando atención o no. De hecho, no se moleste en dinamizarlos en absoluto. Que hagan lo que prefieran hacer.

En resumen …

No hace falta decir que debe olvidar todos los problemas molestos, como los objetivos de aprendizaje y los resultados, y no se preocupe demasiado por su consecución y la retroalimentación o evaluación.

Estas son algunas reglas muy simples que garantizarán una sesión sin problemas tanto para usted como para sus alumnos. Además, debido a que su sesión tendrá una calidad de “los participantes hacen lo que quieren”, se hará correr la voz y todo el mundo estará muy motivado para asistir a más sesiones. ¡Usted puede convertirse en uno de los formadores más populares de su organización! Sin embargo, una advertencia: esté preparado para un cambio de carrera si se considera usted demasiado popular.


Aclaración

En realidad, no queremos decir nada de esto, por supuesto. Lamentablemente, en algunos casos se siguen estas reglas y se desperdicia un precioso tiempo de aprendizaje y esfuerzo.

Afortunadamente hay grandes profesionales que trabajan cada día para hacer que sus sesiones formativas sean amenas, participativas y efectivas.