Los adultos viven diversas experiencias, las cuales se filtran a través de una amplia gama de normas culturales, tradiciones étnicas, expectativas de género y percepciones socioeconómicas. Este grupo de personas es también disparejo por lo que se refiere a la personalidad, edad, ocupación, motivaciones, nivel educativo y habilidades. El trabajo de muchos psicólogos y educadores —notablemente, Malcolm Knowles acerca de la andragogía centrada en el participante y David Kolb sobre la teoría del aprendizaje experimental—se ha traducido en unos principios básicos del aprendizaje de los adultos, junto con diversas implicaciones para el formador.

Preferencias de aprendizaje del participante adulto - Epise

Los adultos exigen respeto

Los adultos esperan ser tratados como adultos, es decir, con respeto. A diferencia del público cautivo de la escuela elemental y secundaria, los adultos pueden retirarse si sus necesidades no son satisfechas. Es muy probable que los adultos ya hayan realizado el trabajo teórico “académico” y que ahora quieran

adquirir habilidades prácticas relevantes. No les haga perder el tiempo. Los adultos no necesitan conocer la historia de Internet para que usted pueda enseñarles cómo escribir un correo electrónico eficaz.

Los adultos se centran en objetivos

Los adultos esperan que la importancia del material de clase para su vida laboral o profesional se establezca de antemano al responder a la pregunta “¿Qué obtengo yo con esto?”; si no ocurre, se retirarán. Pregúnteles cuál es su objetivo final como resultado de la formación, y anote estas ideas. Al final del curso, puede consultar sus comentarios para comprobar si se han cumplido sus expectativas. Comience por establecer cuál es el nivel de conocimientos o habilidades “ideal” o competente. Encuentre las diferencias entre este estado ideal y el estado actual de sus participantes mediante el uso de cuestionarios o pretests; a continuación, establezca sus objetivos. La formación únicamente debe adaptarse a estos objetivos específicos.

Los adultos se autodirigen

Los adultos requieren cierto grado de control sobre su aprendizaje. Pretenden ser participantes activos. Permita que los adultos trabajen de manera autónoma o que dirijan una actividad de grupo.

Los adultos necesitan responder a un objetivo

Los adultos necesitan saber que lo que están aprendiendo tiene un propósito. Muéstreles exactamente cómo les ayudará lo que están aprendiendo cuando vuelvan al trabajo. Recuérdelo al crear sus objetivos de aprendizaje y relaciónelo directamente con aplicaciones prácticas.

Los adultos tienen distintos niveles de motivación

Aunque el hecho de proporcionar una formación relevante aumente la motivación, esta última puede desvanecerse a menos que se utilice esta nueva habilidad o conocimiento. Las actividades de resolución de problemas y los estudios de casos ayudan a transferir rápidamente la formación y fomentan la alta motivación. La desmotivación surge por distintos factores:

  1. Temor al fracaso, como cuando el participante se pregunta: “¿Qué pasará si no puedo aprender a utilizar este programa informático?”.
  2. Dificultad para “desaprender” un antiguo enfoque, como cuando el participante se pregunta:

“¿Por qué tenemos que trabajar en equipo? Yo siempre he hecho las cosas por mí mismo”.

  1. Distracciones, como cuando el participante piensa: “Espero que haya llegado la niñera”.
  2. Sospecha de que se trate de una tendencia formativa de moda, como cuando el participante piensa:

“Es la tercera vez que imparten formación sobre ética. Alguien oculta algo”.

Para combatir los primeros tres tipos de falta de motivación, el formador necesita comprender y tranquilizar a los participantes. El último tipo de falta de motivación requiere que el formador consiga un liderazgo sólido y demostrado, o que obtenga el compromiso de los supervisores de los participantes. Dichos supervisores también podrían determinar las consecuencias de no dar seguimiento a la formación.

Los adultos tienen experiencia

Ayude a los participantes a relacionar las nuevas habilidades y la información con sus experiencias anteriores. Quizás tenga que incluir estrategias para ayudarles a eliminar los enfoques antiguos. Haga que recuerden sus experiencias de la vida real, que organicen diálogos en grupo y que apliquen sus nuevas habilidades, conocimientos y experiencias en roleplayings o estudios de casos. No olvide explicar estas actividades para centrar la atención de los participantes en los objetivos de aprendizaje clave.

Los adultos tienen poco tiempo

Seleccione sus contenidos. Haga que sus sesiones formativas sean breves, relevantes y poderosas. Relacione frecuentemente las actividades de su acción formativa con los objetivos y la pregunta “¿Qué obtengo yo con esto?” de los participantes.

Los adultos tienen distintos estilos de aprendizaje

Los adultos aprenden mejor cuando utilizan el estilo de aprendizaje que prefieren y que les resulta más eficaz. Usted puede modificar sus estrategias formativas (hacer una presentación verbal, hacer una demostración y, posteriormente, realizar una actividad práctica), pero no olvide ser realista. No es viable adaptar cada módulo a todos los estilos de aprendizaje. Incluya repeticiones a lo largo de la formación y básese en las habilidades y conocimientos adquiridos

Tener en cuenta estas preferencias le servirá para ayudarles a aprender.


Desde Epise podemos ampliarle esta información y, si lo considera oportuno, ayudarle a adoptar e implementar los principios básicos del modelo de aprendizaje para adultos. Póngase en contacto con nosotros  y nuestro equipo profesional le atenderá encantado.

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