Los directores ejecutivos o los directivos de alto nivel son las personas ideales para asistir, educar y guiar a los empleados considerados valiosos para la organización. Estas son las personas responsables del éxito y la supervivencia de la organización en tiempos difíciles, que apoyan los valores, la misión y los objetivos de la organización. Estas personas aportan su propia historia y experiencia en la organización a la relación y son modelos ideales para las personas con talento y con grandes habilidades. Los buenos mentores están dispuestos a comprometerse en el establecimiento de una relación laboral productiva y sólida con sus protegidos al: mentor

  • Dedicar un tiempo significativo a participar en conversaciones centradas en dar y recibir.
  • Crear un entorno cómodo para hablar de manera abierta y honesta acerca de los puntos de vista, sentimientos y opiniones.
  • Compartir conocimientos acerca de la organización y de su “manera de hacer las cosas”.
  • Presentar a personas que puedan ayudar en el logro de objetivos profesionales a corto plazo y de carrera a largo plazo.
  • Comprobar periódicamente que las expectativas de ambas partes son concurrentes y realistas respecto a la relación existente.
  • Permitir la expresión de los sentimientos de frustración y proporcionar un feedback sincero y constructivo.
  • Fomentar la incursión en nuevos terrenos, asumir distintos roles y practicar nuevas habilidades.
  • Ofrecer invitaciones a eventos y actividades pertinentes.
  • Dar seguimiento a los acuerdos.
  • Dar acceso a redes informales de comunicación.
  • Expandir las oportunidades de adquirir visibilidad.
  • Revisar los objetivos y planes de carrera desarrollados en relación con su logro y proporcionar sugerencias de mejora.
  • Mantener informado al superior inmediato acerca de las actividades y el estado de la relación para evitar cualquier mal entendido o dificultad para el protegido.
  • Reforzar la experiencia de “lecciones aprendidas” cuando se produzca un fallo y resulte adecuado comunicar dicho riesgo.
  • Celebrar los logros y el éxito.

El buen mentoring produce experiencias gratificantes, educativas y enriquecedoras para ambas partes.