Nueve reflexiones iniciales, una firme convicción y cinco preguntas inquietantes.

  1. “Retener: Impedir que algo salga, se mueve, se elimine o desaparezca”: No puedo impedir que la gente que quiero tener en la Organización se me vaya. El talento es libre y se rebela cuando percibe que se le cortan las alas y se le ata. Solo se muestra tal como es en libertad. Solo retendré desde la libertad de elección, si soy más atractivo que otras alternativas. No puedo retener impidiendo sino, al contrario: permitiendo, facilitando el empleo de energía e implicación de recursos personales. Corolario: si retengo acabo perdiendo. Si agilizo, libero y permito, conservo talento. ¿Cuántas Organizaciones saben hacer esto? bombilla
  1. “Retener: Interrumpir el curso normal de algo”: La gente necesita espacio vital en el trabajo. Requiere de condiciones y entornos laborales que le permitan dar lo que más aprecia de sí mismo como profesional. Los que se quedan “de verdad” y aportan “de verdad”, lo hacen porque se sienten bien consigo mismos. Retendré en la medida en que consiga crear las condiciones más favorables para que la mayoría pueda crecer como persona y como profesional.  Las Organizaciones son como espejos. Reflejan la imagen de la gente que han creado. Las hay que devuelven imágenes deformadas y monstruosas de gente que, fuera de ella, son perfectamente normales. Las hay, por el contrario, que transforman y devuelven imágenes reales de mejores personas.
  1. “Retener: Suspender en todo o en parte el pago del sueldo”: A veces tengo la sensación de que la gente que queremos retener son aquellos que nos aportan más de lo que, en contrapartida, podemos pagarles.
  1. “Retener: Reprimir o contener un sentimiento, deseo, pasión”: Hay Organizaciones secas desde el punto de vista afectivo. Organizaciones racionales en demasía y sosas. Lugares en donde nunca se celebra nada, en donde disfrutar con el trabajo parece que está prohibido, en donde la gente abandona su dimensión emocional en “el reloj de fichar”. Culturas que rechazan la pasión por el trabajo y que contratan a medias personas. Las medias personas es lo más volátil que existe.
  1. “Retener: Conservar”: Conservo lo que considero útil o valioso. “Como oro en paño” solemos decir. Retener talento requiere distinguir entre talentos e invertir en los más útiles, en los más valiosos.
  1. “Retener: Dejar de dar una cosa o parte de ella por destinarla a otro fin”: Retener implica fidelizar. Puedo tener gente con talento en un momento dado, pero en espera de irse a otra parte. ¿Qué porcentaje del talento clave del que dispongo está en esa situación? No hay que permitir bajo ningún concepto que lo mejor que tenemos acabe trabajando para la competencia.
  1. “Retener = RE – TENER”: Retener de manera adecuada es tener dos veces. La segunda es el plus que añade el compromiso al talento.
  1. “El que tuvo, retuvo”: No retendré si no he puesto antes. No conservaré si no he hecho por tener. Si no cuento con políticas de RRHH inteligentes, enfocadas de manera correcta y efectiva al cultivo del talento que necesito. No se retiene por arte de magia, sino como fruto de un esfuerzo consciente y sostenido a lo largo del tiempo y en muchos frentes.
  1. “Retener: Detener, entorpecer, entorpecer, paralizar, dificultar, inmovilizar, obstruir”: Nuestros jefes y directivos son el más importante instrumento de retención del que dispongo. Todo lo que haga por aumentar la calidad del Management lo hago por aumentar la retención de talento.  La gente no se va de la empresa, se va de sus jefes.

 

La firme convicción:

Los parámetros que motivan a emprender medidas pro retención son los mismos que a contrario sensu (identificados y gestionados de manera adecuada) podrían incrementar el talento disponible y su compromiso.

 

Las 5 preguntas inquietantes:

  1. ¿Retengo talento o se me está yendo?
  2. ¿Cuánto me está costando el talento que se va?
  3. ¿A quién debo retener?
  4. ¿Qué es lo que retiene a una persona en una organización?
  5. ¿Cómo puedo mejorar mis índices de retención?

 

Mucho sobre lo que reflexionar, pero, sobre todo, mucho en lo que trabajar.