Es evidente que vivimos en una era en la que muchas compañías consideran el conocimiento, el “know-how” como su principal ventaja competitiva. El quid de la cuestión está en usar lo que todo el mundo tiene (es decir, un conocimiento tácito que no es fácilmente expresable, como la experiencia y los valores) y hacerlo más explícito. En definitiva, identificar y beneficiarse de lo que la organización sabe. Es lo llamamos la Gestión del Conocimiento.

Podríamos establecer una línea continua desde los “datos” en un extremo hasta el“conocimiento” en el otro:

Tabla Datos Información Conocimiento

La consultora Ernst & Young definió el conocimiento como: “Lo que la gente necesita saber para hacer su trabajo”. Así de simple.

¿Alguna vez se ha dicho a sí mismo: “me gustaría que supiéramos lo que sabemos; necesitamos identificar y beneficiarnos de lo que la organización sabe”? Hablamos de la gestión del conocimiento.

La gestión del conocimiento se construye sobre el concepto de “organización que aprende” y para ello necesitamos crear una cultura de conocimiento compartido, soslayando las barreras que frecuentemente existen en las organizaciones.

Thomas H. Davenport y Laurence Prusak analizan en su libro Working Knowledge: How Organizations Manage What They Know, publicado por Harvard Business School, los siguientes principios de gestión del conocimiento:

  • El conocimiento se origina y reside en las mentes de las personas.
  • Se requiere confianza para compartir el conocimiento.
  • La tecnología permite nuevas conductas del conocimiento.
  • El hecho de compartir el conocimiento debe ser estimulado y recompensado.
  • El apoyo y los recursos para la gestión del conocimiento son esenciales.
  • Las iniciativas de gestión del conocimiento deberían comenzar con un programa piloto.
  • Las mediciones cuantitativas y cualitativas son necesarias para evaluar la iniciativa.
  • El conocimiento es creativo y debería promocionarse para desarrollarlo de maneras imaginativas.

conocimiento

Una última reflexión para acabar: la información tiende a ser libre. En algunos aspectos, “gestión del conocimiento” es un contrasentido porqué el conocimiento es desordenado y realmente no puede ser aprehendido. Gestionar el conocimiento de forma muy estricta acabará con él. El mejor enfoque consiste en proporcionar recursos y estímulo a la gente para compartir.