¿Los malos jefes saben que son malos?

La mayoría de los directores son profesionales bien intencionados, trabajadores e inteligentes. ¿Es posible ser listo y al mismo tiempo ser un mal jefe? Sorprendentemente, sí. La primera pregunta que debe hacerse es: “¿Qué es un mal jefe?” Un mal jefe es alguien con quien una amplia gama de personas no desearía trabajar. Un mal jefe es alguien que se esconde de la dirección y no tiene una buena reputación en la organización ni con sus subordinados ni con sus superiores. mal jefe

La mayoría de los malos jefes se van a casa sintiéndose orgullosos de lo que lograron durante el día. Ven las cosas de manera diferente a nosotros, y a muchos ni siquiera se les ocurre que la forma en que dirigen es errónea. Con frecuencia, piensan que esos métodos son correctos.

¿Esto lo convierte en un mal jefe?

No. Sin embargo, hace que el cambio sea más difícil. Existen algunos malos jefes que saben que son malos y no se preocupan, pero no son muchos. La construcción de una autoconciencia es una de las habilidades más valiosas que podemos tener. No queremos ser el director en el que las personas piensan mientras leen este post.

¿Qué pasa si usted trabaja para un mal jefe?

Ayúdele a mejorar su autoconciencia. La retroalimentación, en cualquier forma, es un don. ¿Usted proporciona valoraciones conductuales como DISC o MBTI (indicador de tipo Myers Briggs)? ¿Este director tiene acceso a un feedback de 360 grados? Si usted no está en una posición en la que pueda ayudar a su director, entonces quizás tenga que huir de ahí. No trabaje para un mal jefe; la vida es demasiado corta. En ocasiones, podemos ayudar a los malos jefes o contribuir a que sean expulsados del sistema, pero pocas veces tienen problemas. ¿Por qué? Porqué los toleramos.

Si usted es un mal jefe, ¿cuál es la forma de mejorar?

Si usted ha leído este post y sospechas que podría ser culpable de ser un mal jefe, una manera fácil de mejorar consiste en ser más abierto con sus empleados. Un elemento importante para el éxito de los directores es que sus puntos fuertes y débiles son conocidos. ¿Qué significa esto? La dirección es un acto social. Ocurre en la conversación. Es visible. Y, dado que la dirección es visible, las tareas que hacemos bien y las que hacemos mal se conocen. Si actuamos como un fanático del control, todos lo sabrán. Si tendemos a ponernos a la defensiva cuando las personas ofrecen ideas alternativas, todos lo verán. Si cumplimos nuestros plazos, esto llega a saberse. Si incumplimos periódicamente nuestros plazos, las personas también se darán cuenta de ello. Las formas en la que colaboramos con el equipo llegan a ser conocidas, lo mismo que las formas en las que reducimos la eficacia del equipo.

Asimismo, todos nos destacamos en algunas cosas y no en otras. ¡Incluso los mejores directores son perfectamente imperfectos! Asumir la creencia de que nuestros puntos fuertes y débiles son conocidos resulta liberador; si usted lo cree, también creerá que no existe ninguna desventaja en mostrar abiertamente nuestras fortalezas y nuestros posibles fallos. Nuestros empleados no nos respetarán menos si reconocemos nuestros defectos. De hecho, si estamos abiertos y mostramos interés en reducir nuestros hábitos o comportamientos negativos, nuestros homólogos y empleados nos respetarán más (y quizás hasta dejen de considerarnos como “malos jefes”).

Sus puntos fuertes y débiles se conocen. Asegúrese de que usted no sea el último en saberlo y de usar el poder de esta creencia para crecer, al tiempo que mejora su reputación.